Candelaria Botto: “Hay que encarar la educación financiera desde y para la vida cotidiana”

La economista y periodista conduce las charlas del programa bonaerense Rico en Data, que brindó capacitaciones a decenas de miles de estudiantes en los 135 municipios.

Candelaria Botto: “Hay que encarar la educación financiera desde y para la vida cotidiana”

Influencers que prometen dinero fácil y rápido, estafas piramidales o esquemas "ponzi", apuestas virtuales expandidas hasta el punto de convertirse en adicción. Las y los adolescentes están expuestos a riesgos que exceden el uso de las pantallas y se relacionan también con el manejo de dinero. En este marco, la educación financiera aparece como demanda en las propias aulas. Una de las vías por las que desembarcó allí es el programa Rico en Data, del Banco Provincia, que brindó capacitaciones a decenas de miles de estudiantes en los 135 municipios bonaerenses. La economista y periodista Candelaria Botto está al frente de esas charlas, en las que se busca “una educación financiera para la vida cotidiana”. La meta: “alimentar un espíritu crítico” que permita “tomar decisiones responsables”.

-¿Cómo definirías la educación financiera? 

-Siempre encaro este tipo de capacitaciones que hago para un público adolescente -y también dentro del programa Incluir, por ejemplo para cadetes de Policía y un público más amplio- pensando la educación financiera para la vida cotidiana. En general cuando la gente piensa en educación financiera se le vienen imágenes del lobo de Wall Street, de la bolsa, muy lejanas a la vida de las personas. Creo que hay que apuntar a una educación financiera para nuestra vida, que no está atravesada por esas valuaciones bursátiles. Pero donde la relación con el dinero es importante: trabajamos por plata y con plata pagamos el alquiler, las cuentas y también lo que nos gusta. Es tratar de encarar esa educación financiera desde y para la vida cotidiana. No con una idea de "me voy a hacer rico de la noche a la mañana", sino de mejorar la relación que tenemos con nuestros ingresos, que en su mayoría son laborales: salarios, honorarios. Esa es la perspectiva que tengo.

-¿Hace falta más educación financiera en Argentina? 

-Sí, totalmente. Creo que falta educación financiera para todos y todas. El programa Rico en Data se da a estudiantes de tercer año en escuelas secundarias de Provincia de Buenos Aires y marca un antes y un después en términos de educación financiera. Fui a un secundario bonaerense y no tuve ningún tipo de espacio para pensar en estos temas; tuve que aprender a organizarme con mi dinero un poco a los golpes, habiendo gastado mis primeros sueldos de una manera que repensándolo ahora digo "podría haber hecho las cosas diferentes". También te das cuenta que hay una necesidad: son chicos de 15-16 años y están deseosos de entender un poco más sobre cómo manejar ese dinero, que ya no es el dinero físico que tuvimos nosotros y nosotras como generación sino que es un dinero virtual. Eso también genera otro vínculo con la plata. 

-¿Hay una demanda de parte de las y los estudiantes?

-Sí, en general cuando terminamos las capacitaciones se acercan y preguntan si sigue en otros años. Ya empieza a haber una segunda generación de chicos y chicas que lo tienen y dicen "quería que vengan". Me escriben docentes de distintas escuelas a ver si podemos ir. Hay una demanda de chicos y chicas que tienen cuentas bancarias o billeteras virtuales desde los 13 años. Tienen otro manejo de esas cuentas, que antes no teníamos.

"Es importante para entender que nadie se hace rico de la noche a la mañana."

-¿Cómo se hace para evitar una concepción puramente mercantilista? 

-En el caso de Rico en Data, como es una capacitación hecha con la Dirección de Escuelas Secundarias tiene una perspectiva educativa y entra en los contenidos la historia del dinero, por ejemplo. Pero creo que es importante -incluso en capacitaciones que damos para personas más grandes, en el programa Incluir- la perspectiva de que el dinero se genera por un proceso productivo, comercial. Incluso las inversiones financieras tienen detrás un proceso, una creación de valor. Eso es importante para entender que nadie se hace rico de la noche a la mañana, sino que hay una apuesta a una economía real y tiene que crecer para que a su vez podamos crecer. Una perspectiva cercana para quienes trabajamos de algo para producir algo. 

-¿Aparece en las capacitaciones ese deseo -muchas veces fomentado por influencers- de hacer un camino "fácil" para enriquecerse?

-Por supuesto. Una parte de los contenidos tiene que ver con las apuestas online. Cuando mencionás ese tema ves cómo se miran los chicos entre ellos, con un poco con complicidad. Sabemos que todas las apuestas que hacen los menores de 18 son ilegales, por definición, pero evidentemente son parte de su cotidianeidad. Creo que lo más importante en esta época de apuestas ilegales, estafas ponzi, cripto-bro, venta de cursos y demás es entender que hay que alimentar un espíritu crítico y que si alguien está prometiendo un rendimiento que parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente no sea verdad o no sea legal. Si fuese tan fácil hacerse rico todos lo seríamos, y estaríamos teniendo otras discusiones. Evidentemente no lo es. Cuando hablás con chicos de 15-16 años es especialmente importante esto, porque es el momento de la vida donde tienen que estar pensando qué quieren hacer en términos de deseo, de vocación. Uno no es que quiere ser rico en abstracto, sino decidir qué querés hacer, qué te gusta, qué te motiva. Es interesante correr ese aspiracional de hacerse rico a cualquier costo para pensar qué deseo hacer para mi vida.

-¿Se habla de la macro durante las clases?

-No, en las capacitaciones con adolescentes se hace mucho foco en las finanzas personales, la historia del dinero, entender cómo funciona un banco, las estafas. En las capacitaciones con personas adultas, que trabajan, que son parte de la macro, ahí sí surgen más las preguntas porque se hace más foco en las inversiones, las acciones, los bonos. Ahí sí hay preguntas de contexto macroeconómico.

-¿Con los adolescentes surgen conversaciones sobre situación económica familiar?

-No surge tanto. A veces aparecen algunos problemas en términos de endeudamiento. Eso salió mucho con las y los cadetes de policía: situaciones de mucho endeudamiento. Ahí sí se ve la angustia familiar. Pero entre los menores creo que están un poco más alejados. Sí se ve que hay muchos chicos que a los 15-16 años empiezan a abrir su "negocio": arreglar bicicletas, cortar el pelo a amigos, hacer uñas. Hay mucha necesidad de empezar a trabajar desde esa edad. 

"Hay una narrativa oficial que tiene que ver con culpabilizar a los deudores, con individualizar la culpa, que no se corresponde con la realidad."

-¿Qué opinás de la lectura del Gobierno sobre el endeudamiento, que apunta a las malas decisiones y la mala gestión del dinero, como un problema privado?

-Creo que hay una narrativa oficial que tiene que ver con culpabilizar a las personas, con individualizar la culpa, que no se corresponde con la realidad que estamos viviendo en Argentina. Hay un aumento de la morosidad a nivel nacional, no hay provincia que haya zafado de este fenómeno. Ni siquiera Neuquén, con Vaca Muerta. Es un mapa a lo largo y ancho del país, donde en cada localidad hay más endeudados y más personas que no pueden pagar sus créditos. Si no podés ver que hay un problema colectivo en ese crecimiento del crédito y su impago, no estás teniendo una buena mirada macro económica. Creo que el Gobierno lo analiza con una cabeza propia del mercado bursátil, que dice ‘la gente le quería ganar a la inflación y tomó un crédito por una medida especulativa y especuló mal’. Es esa la narrativa oficial. Pero la mayoría de la gente no toma crédito, se endeuda con la tarjeta o la billetera virtual cuando lo le alcanza para comprar algo. No es una especulación o una decisión, es básicamente no poder pagar la cuenta del supermercado, usar la tarjeta y después no poder pagarla. Es algo más cotidiano y mundano, no hay una decisión especulativa detrás. Lo que sí hay es una crisis de ingresos que el ministro de Economía no está pudiendo resolver. 

-¿Considerás que tendría que haber una materia de educación financiera dentro de la currícula escolar?

-Me parecería importante que esté dentro de la currícula oficial. Entiendo que todos los cambios que tienen que ver con currículas tardan tiempo, pero es uno de los contenidos en relación a la vida cotidiana y al uso de dinero. Que cambió, porque ya no es más dinero físico, hay muchas más alternativas de endeudamiento que antes con billeteras virtuales y es una necesidad de los pibes. Creo que  es importante darlo desde el secundario porque son chicos que desde los 13 pueden tener una cuenta bancaria, una billetera virtual. Si les damos las herramientas hay que darles el conocimiento, la información para que puedan tomar decisiones más responsables. No es que está mal tomar un crédito, pero es importante hacerlo con conocimiento de qué estoy haciendo y tomar una decisión responsable. Después, uno puede tomar una buena o mala decisión. Pero por lo menos que la escuela brinde las herramientas para poder discernir.