Salud mental y grieta social: la UBA detectó un nuevo deterioro en el ánimo colectivo

Un estudio elaborado desde la Facultad de Psicología muestra que el 83 % de las personas consultadas se sienten severamente afectadas por los problemas financieros.

Salud mental y grieta social: la UBA detectó un nuevo deterioro en el ánimo colectivo

Según el Tercer Informe del Termómetro Psicosocial y Económico de la Facultad de Psicología de la UBA, la fractura política que atraviesa la Argentina supera las discusiones públicas y los resultados electorales y se instaló también en el terreno emocional y cognitivo, generando realidades paralelas que condicionan cómo las personas viven, interpretan y proyectan la crisis actual.

El informe N°3, elaborado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA), revela un claro retroceso en el estado de ánimo general. Por primera vez en la serie, el malestar psicológico impulsado por la incertidumbre desplazó al optimismo que se había registrado en rondas anteriores. 

El 46 % de los consultados afirmó sentirse peor que antes, mientras que solo el 36 % percibe alguna mejora. La economía emerge como el factor central: el 83 % reconoce que los problemas financieros golpean directamente su salud mental, un dato que consolida y profundiza tendencias previas.

Lo más preocupante es que esa percepción no es uniforme. Quienes apoyaron al oficialismo tienden a priorizar la inseguridad y la autonomía personal como principales preocupaciones. Enfrente, el arco opositor se centra en la pobreza y la incertidumbre estructural. 

Esta diferencia de lecturas se replica en las proyecciones de futuro: casi la mitad de los argentinos espera un empeoramiento de su situación económica personal en los próximos doce meses, pero los optimistas se concentran mayoritariamente entre los votantes de Milei, mientras que el desánimo es mucho más profundo en el resto.

En paralelo, otro relevamiento del mismo Observatorio –basado en 2.213 respuestas estratificadas por edad, género, región y autopercepción de clase– completa el diagnóstico. El 6,5 % de la población presenta riesgo de desarrollar un trastorno mental, con picos mucho más altos entre los jóvenes y quienes se perciben en niveles socioeconómicos bajos. Problemas de sueño (seis de cada diez argentinos), dificultades para acceder a tratamiento psicológico (solo tres de cada diez lo reciben) y el impacto del uso intensivo de tecnologías digitales completan un panorama que ya no puede considerarse coyuntural.

El 6,5 % de la población presenta riesgo de desarrollar un trastorno mental, con picos mucho más altos entre los jóvenes y quienes se perciben en niveles socioeconómicos bajos

Desde una perspectiva de liderazgo estratégico, estos resultados no representan sólo un alerta sanitario: son un termómetro de gobernabilidad y productividad. 

Los dos informes anteriores del Termómetro Psicosocial y Económico permiten dimensionar la evolución. El N°1, de junio de 2024, ya marcaba que los problemas económicos afectaban “en gran medida” la salud mental de más del 70 % de los consultados y destacaba una polarización fuerte en la percepción de los principales problemas del país.

El N°2, publicado en junio de 2025, describía una sociedad “emocionalmente dividida” en dos universos paralelos: uno movido por la esperanza y otro marcado por la incertidumbre. 

En ese entonces, la palabra “esperanza” dominaba las respuestas espontáneas de un sector importante de la población. Actualmente, el Informe N°3 muestra que esa esperanza se debilitó y que la incertidumbre ganó terreno de manera estructural.

El desafío que deja el el informe del Observatorio de la UBA deja claro que sin políticas que atiendan simultáneamente la crisis económica y la fractura psicosocial, el país corre el riesgo de profundizar un inmovilismo que ya se siente en el día a día.