“En tiempos en los que reina la antipolítica, la participación y el compromiso de la docencia bonaerense fue altísimo. Esto ratifica una política sindical de muchos años y nos pone colectivamente muy orgullosos”, dice María Laura Torre, secretaria general electa del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la provincia de Buenos Aires (SUTEBA), que este año cumple cuatro décadas.
La lista Celeste-Violeta que encabezó obtuvo un 76 % de los votos en las elecciones realizadas el miércoles 13. Horas después del triunfo, Torre conversó con Educación Debate sobre los desafíos y dificultades que conlleva el rol docente hoy, el vínculo con el gobierno provincial y la defensa de la educación pública ante un gobierno nacional que pasa la motosierra.
-¿Qué implica suceder a Roberto Baradel?
-Es una responsabilidad muy grande. En la conducción de Roberto durante 20 años, lo acompañé en dos períodos como secretaria adjunta. Mi elección implica la continuidad de una política, reafirmando que esta conducción tiene carácter colectivo, más allá de los nombres. Presentamos una lista muy linda –me sale una palabra muy de maestra- porque se incorpora una generación muy joven, que representa a muchas localidades de la provincia de Buenos Aires y también a todos los niveles y modalidades de la enseñanza.
-¿Cuál se presenta como el principal desafío para este nuevo rol?
-El primero fue la elección y ratifica la continuidad de la unidad como camino para poder frenar las políticas de ajuste del Gobierno nacional, que son de deshumanización y de ataque brutal a la escuela. La unidad y la organización son el camino. Esta elección fortalece al Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) y da musculatura a nuestra organización nacional, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA). Al mismo tiempo redobla la apuesta de la unidad con la CTA, con los movimientos sociales y grandes sectores de la CGT. Es un mensaje hacia dentro y hacia fuera porque la salida es colectiva y política.
Mi elección implica la continuidad de una política, reafirmando que esta conducción tiene carácter colectivo, más allá de los nombres.
-¿Consideran que ese mensaje va a ser leído como tal?
-Estoy convencida de que fue leído el antes y el resultado. En una organización tan grande como la nuestra, en la elección se juega lo construido y el porvenir. Siempre hay un mensaje para adentro y para afuera. Son momentos difíciles en los que hay que seguir peleando para fortalecer el salario de los docentes, para fortalecer las condiciones laborales ligadas al salario y para fortalecer nuestro IPS (Instituto de Previsión Social), nuestro sistema jubilatorio y nuestra obra social. También por la devolución del FONID y al mismo tiempo ser parte de la lucha ante el desfinanciamiento a nivel nacional. El día anterior a la elección estábamos en la calle por la defensa de la educación pública, para que Milei cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario.
-Este año comenzó con paro docente, ¿puede escalar la conflictividad a corto plazo o ven un proceso de diálogo hacia la próxima paritaria?
-Hubo un paro en el inicio del ciclo en todo el país, no solo en la provincia de Buenos Aires. En el inicio nosotros rechazamos dos ofertas paritarias, seguimos discutiendo con el gobierno provincial y logramos un acuerdo que fue votado por amplísima mayoría en las asambleas del FUDB, no solo de SUTEBA. La semana pasada terminamos de cobrar la última parte de la recomposición y nos tenemos que volver a sentar. Es una situación compleja y siempre hay tensiones, debates. Nunca discutimos una paritaria salarial sin contextualizar lo que pasa en la Provincia y en el país. Hay trabajadores que están discutiendo ante cierres de fábricas, por fuera de convenios. Los que tenemos más estabilidad tenemos la responsabilidad de discutir teniendo en cuenta el contexto.
-¿Cómo se proyecta el vínculo con el frente Multicolor, que acaba de ganar en La Matanza?
-Nosotros ganamos en 130 distritos de la Provincia. La Multicolor ratificó en Tigre y Bahía Blanca. En Marcos Paz se dividieron y por primera vez asume la minoría. Y ganó en La Matanza. Yo a partir de ahora represento a los docentes de toda la Provincia. No solo a los que votaron mayoritariamente a la Lista Celeste-Violeta. No hay sindicatos de colores, hay un SUTEBA que en el momento de la elección tiene colores. Cuando la elección termina, quien conduce la Provincia es el Consejo que encabezo y en cada distrito lo hacen los secretarios que ganaron de acuerdo a la votación. La relación tiene que ser institucional, de unidad y de fortaleza porque la docencia bonaerense merece que sea así. Los que piensan que el enemigo está dentro de las filas sindicales terminan generando un caldo de cultivo para la política de Milei y favorecen la no participación.
Esta elección fortalece al Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) y da musculatura a nuestra organización nacional, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA)
-Además de lo salarial, ¿qué aspectos preocupan de las condiciones laborales?
-Lo primero y principal es el tema salarial, pero conjuntamente con la condiciones laborales. Hay una situación por la que estamos muy alertas, que María Eugenia Vidal lo quiso hacer en su momento y que Milei lo tiene en su proyecto de país: llevar todas las cajas jubilatorias, quitarlas de nuestro régimen, vaciar y desfinanciar el IPS. También vamos a seguir profundizando la defensa de nuestra obra social, IOMA, para que garantice y dé respuesta en toda la Provincia. Hay varios lugares donde tiene un deterioro muy grande.
-¿Cómo se analiza el aumento de situaciones de violencia en las escuelas?
-Estamos sumamente preocupados. Por eso tuvimos una reunión importante con todos los ministerios a pedido del FUDB. No es algo que pueda ni deba resolver la escuela a la que muchas veces se le pide que resuelva lo que la sociedad no puede. Nosotros en las puertas de las escuelas no regalamos ni celulares ni armas. Esto debe ser abordado fuertemente desde la educación, la justicia y la salud mental, que es un tema importantísimo. Al mismo tiempo tiene que haber corresponsabilidad de las familias. En un clima de tanta habilitación a la violencia, empezando por el Presidente, la escuela es muchas veces el único lugar donde un adolescente grita lo que le está sucediendo. Que un adolescente en la escuela muera por una bala disparada por otro es gravísimo y responde a cuestiones que exceden a la escuela. Son tiempos de escuchar mucho a los adolescentes.
Es una situación compleja y siempre hay tensiones, debates. Nunca discutimos una paritaria salarial sin contextualizar lo que pasa en la Provincia y en el país
-¿Se sobrecarga el rol docente a partir de este tipo de situaciones?
-¿Somos los docentes los únicos que tenemos que discutir estas cuestiones? No, pero sin nosotros no se puede. Somos parte de la elaboración de la respuesta. La escuela necesita hacer una pausa para poder escuchar a los docentes. No todos pensamos lo mismo y no hay tiempo en la escuela para discutir, desde la docencia, de qué manera vamos a trabajar institucionalmente con “profesores taxi” que dan dos horas de clase y se tiene que ir a otro establecimiento. Esto también se lo planteamos a la Dirección General de Escuelas. Necesitamos una pausa para generar un movimiento que vea cómo discutir y abordar pedagógicamente estas situaciones. Hay muchos debates sobre el celular sí o no dentro de la escuela, pero no nos preguntan a nosotros qué pensamos. Necesitamos tener también una formación.
¿Cómo se manifiesta la pérdida general del poder adquisitivo en el colectivo docente?
Yo viví los noventa y el 2001. En los noventa los maestros vendían ropa, ahora pueden recurrir a una aplicación como Uber, Didi, igual que en el resto de los trabajadores. Quizás, a diferencia de otros sectores, nosotros mayoritariamente tenemos estabilidad laboral. Pero igual se siente.
-En marzo se cumplieron 10 años de la muerte de Mary Sánchez, una de las fundadoras de SUTEBA. ¿Cuánto de su legado hay en tu accionar?
-La extraño profundamente porque éramos amigas. Fue la pieza fundamental e irremplazable en la construcción del SUTEBA y fue de alguna manera mi mentora, mi maestra. Me inicié en La Matanza hace muchos años de la mano de Mary y Hugo Yasky. Fue la maestra de muchos maestros y le enseñó a una generación joven qué significaba ser un delegado de escuela. Siempre decía que teníamos que ser los mejores docentes y los mejores compañeros. Mary nos dejó esas palabras en el ADN junto con la construcción de una organización sindical no corporativa, que defiende los derechos de los trabajadores docentes, pero que también defiende de manera integral la educación pública, que es donde están los hijos e hijas de nuestro pueblo.
