Claudia Calderón se presenta este 30 de julio como candidata de la lista Celeste Violeta para ocupar la Secretaría General de la Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa (UTELPa), el sindicato en el que ya se desempeñó al frente de las secretarías de Educación y de Comunicación.
“Conozco la realidad docente desde el aula de un pueblo hasta la mesa paritaria provincial y ese recorrido es el que me permite saber cuál es la realidad de las y los educadores de La Pampa”, aseguró Calderón en diálogo con Educación Debate.
- ¿Cómo llega a esta elección siendo parte de la actual conducción de UTELPa?
- Llegamos con una serie de compromisos que son respuestas a lo que venimos escuchando durante años en las escuelas y que tienen que ver con el valor del trabajo, expresado en la defensa del salario, de las condiciones edilicias, de la carga horaria, de las licencias y del cuidado de la salud mental. Todos esos son aspectos concretos que hacen a nuestra vida cotidiana. El cuidado de la salud laboral, física y mental es central y por eso debemos profundizar la tarea del sindicato en materia de formación y las gestiones ante la obra social, la comisión de salud y seguridad y el Ministerio.
"Hoy la docencia pampeana gasta una parte enorme de su energía en trámites e informes que no tienen nada que ver con dar clase, y ese tiempo se lo estamos robando a la enseñanza"
- ¿Qué otras problemáticas afectan a los docentes en las aulas?
- Tenemos que trabajar para la desburocratización de la tarea docente. Hoy la docencia pampeana gasta una parte enorme de su energía en trámites e informes que no tienen nada que ver con dar clase, y ese tiempo se lo estamos robando a la enseñanza. Por eso insisto con menos planillas, más aula, y con un trabajo gremial sostenido para reducir esa carga administrativa. El salario es urgente, pero no es lo único que preocupa a quien enseña.
- ¿La burocratización genera desgaste extra entre las y los docentes?
- No se enseña bien desde el agotamiento. El desgaste, la salud mental, las condiciones edilicias, la conflictividad social son elementos que se filtran y entran al aula con nosotros. No hay buena enseñanza sin formación accesible y sin materiales, que también se recortaron a nivel nacional. Lo salarial, la salud laboral y la formación no son políticas pedagógicas que se puedan disociar. Para que se pueda enseñar, primero hay que poner en valor el trabajo docente. Esa es la tarea más importante que tenemos por delante junto con la defensa de la carrera docente, con formación gratuita y accesible como derecho, más allá de lo que el Estado ofrezca o deje de ofrecer.
- ¿Cuál es la situación salarial de los docentes de La Pampa?
- En La Pampa partimos de una situación que reconozco con orgullo, pero sin ingenuidad. La paritaria provincial sigue abierta y vigente y eso no cae del cielo. Es el resultado de años de lucha sostenida y de una mesa paritaria que se defiende. Lo demostramos cuando rechazamos las ofertas si son insuficientes. Este año alcanzamos una serie de acuerdos de condiciones laborales que incluyen avances concretos como la licencia por embarazo de alto riesgo. Igualmente sería deshonesto pintar un cuadro sin sombras. El achatamiento de la escala es real, el desgaste del doble turno es real, y a eso se sumó un golpe que vino desde la Nación, que fue la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente, algo que pegó de lleno en el bolsillo pampeano con una pérdida que en algunos casos ronda los trescientos mil pesos mensuales.
"El desgaste, la salud mental, las condiciones edilicias, la conflictividad social son elementos que se filtran y entran al aula con nosotros"
- La provincia no es ajena a las políticas educativas y económicas nacionales...
- Quiero ser clara sobre cómo la política nacional se mete en la vida de cada docente de mi provincia. La Paritaria Nacional Docente, una instancia que históricamente garantizó un piso salarial común para todo el país, estuvo prácticamente paralizada durante casi un año. El FONID fue dado de baja y la modificación de la Ley de Financiamiento Educativo sacó al Estado nacional de la negociación del salario mínimo docente. Dicho en criollo, se está provincializando el salario y profundizando la desigualdad entre provincias, algo que en las jurisdicciones más chicas o más golpeadas se paga carísimo. Por eso acompañamos el reclamo de CTERA de restitución del Incentivo, de una nueva Ley de Financiamiento Educativo y de más presupuesto para infraestructura y comedores. Cuando el Estado nacional se corre, alguien tiene que sostener la escuela y en La Pampa eso lo sostienen la paritaria provincial y un sindicato que no afloja.
