Madres, padres y matriculados del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal (CPACF) llevan adelante una campaña para exigir a las autoridades de la institución que mantengan abierto el jardín maternal que funciona en el ámbito de la agremiación profesional.
En el marco de este reclamo, el miércoles de esta semana hubo una importante concentración en la esquina de la Avenida Corrientes y Uruguay para realizar un abrazo solidario al jardín, cuya continuidad se ve amenazada por la decisión del Consejo Directivo que encabeza Ricardo Gil Lavedra, de avanzar con el cierre paulatino de un espacio educativo y de cuidado que está cerca de cumplir 25 años de trayectoria.
Como consecuencia de la resolución firmada en diciembre de 2024, actualmente solo permanecen abiertas dos salas, mientras que las restantes ya fueron cerradas. Frente a esta situación, las familias promovieron un amparo colectivo con el objetivo de revertir la decisión, garantizar la continuidad del jardín y preservar los puestos de trabajo de las docentes.
“Este jardín contribuye de manera concreta al ejercicio profesional de los matriculados. Es una política institucional clave para promover las condiciones reales de igualdad, particularmente para las mujeres, porque posibilita la conciliación entre la vida laboral y las tareas de cuidado, pero también es importante para nuestros hijos e hijas porque garantiza el acceso a una educación digna y de calidad”, aseguró Antonella Menicillo, abogada y madre del jardín.
Mencillo, quien además es una de las adherentes que firmó la presentación del amparo, consideró que “la continuidad del Jardín debe ser una decisión prioritaria de este Colegio Público de la Abogacía”.
Durante la concentración del jueves, las familias destacaron que el jardín es un servicio pago, destinado principalmente a hijos y nietos de abogados matriculados y familias de la zona del Palacio de Tribunales, donde la oferta de jardines es escasa.
Romina Moreno también abogada, madre del jardín y adherente al amparo. Ella indicó que “durante la pandemia se cerraron muchos jardines maternales y que por esa razón se redujeron notablemente las alternativas para las madres, mujeres abogadas o familias de matriculados con niños pequeños”.
Moreno relató a Educación Debate que “el jardín cuenta con un lactario y que su diseño e implementación fueron realizados por Gabriela Fairstein, licenciada en Ciencias de la Educación, la misma profesional que creó el jardín maternal de la Facultad de Derecho de la UBA”. Además ponderó que en el proceso del armado del jardín “participaron arquitectos, psicopedagogos y psicólogos” y que el plantel docente incluye a puericultoras y licenciadas en gestión de centros educativos”.
Los participantes de la movilización reafirmaron la necesidad de mantener abierto el jardín para preservar una comunidad educativa construida durante más de dos décadas y garantizar el derecho al cuidado y la igualdad de oportunidades en el ejercicio de la profesión.
La convocatoria contó con el acompañamiento de los referentes del espacio "Por Más Abogacía", Eduardo Lema Castillo y Nadia García, quienes expresaron un firme cuestionamiento a la decisión de cerrar el jardín promovida por la actual conducción.
En el marco de la campaña, invitan a quienes deseen sumarse al reclamo, recibir más información o adherir al amparo colectivo pueden contactarse a través de la cuenta de Instagram del grupo de familias @noalcierredeljardincpacf.
