Un futuro gobierno nacional y popular debería dejar de subsidiar a escuelas privadas

En la Plataforma electoral de un futuro Gobierno Nacional y Popular debe figurar la eliminación de subsidios a las empresas educativas. Directos e indirectos.

 Un futuro gobierno nacional y popular debería dejar de subsidiar a escuelas privadas

La profunda transferencia de recursos que está realizando el macri/mileísmo desde lxs bolsillos de lxs trabajadorxs hacia los sectores concentrados de la economía, demandará que un futuro Gobierno Nacional y Popular tome medidas aún más profundas que las que se desarrollaron durante la “Década Ganada”. En todos los órdenes.

En Educación no bastará con volver al 6,5% del PBI, volver al FONID, cumplir con la Ley de Paritaria Nacional Docente, la de Financiamiento Universitario, la de Educación Técnica, etc. Habrá que estudiar muy detenidamente cómo se ejecuta el presupuesto.

Por ejemplo: en la CABA se destina nada menos que el 17% del Presupuesto Educativo a la financiación directa de la educación privada, en forma de subsidios a los salarios de lxs docentes de esas escuelas. A esto se suma ayudas indirectas del Estado, como la exención de IVA, aportes patronales, subsidios para ampliación de edificios (como fue oportunamente el caso de la ORT), etc.

El macri/mileísmo está eliminando de cuajo todos los subsidios destinados a los sectores populares, la luz, el gas, el transporte de pasajeros...

Es imperativo no eludir este debate. ¿Son justos estos subsidios? Vamos por partes. Notemos que el macri/mileísmo está eliminando de cuajo todos los subsidios destinados a los sectores populares, la luz, el gas (incluida la garrafa), el transporte de pasajeros (verdadero salario indirecto de lxs trabajadorxs).  

Este mes de setiembre ha eliminado el pago del 50% del boleto al segundo transporte a quienes combinan tren/subte. El Proyecto de Presupuesto Nacional 2027 que presentó el PEN al Parlamento, ahonda en todos estos recortes

Sin embargo, reforzó desde el inicio del mandato el subsidio a las escuelas privadas, en forma de “voucher” como ayuda para las familias que no pueden afrontar la cuota. Es interesante que este “voucher” se esté desarrollando con el absoluto silencio de la oposición.

Durante la Década Ganada se resolvió incluir en las facturas de luz y de gas la leyenda “factura con subsidio del Estado Nacional”. Por lo menos para que, quienes despotrican contra los “planeros” y dicen “el Estado a mi no me da nada”, sepan que sí les da.

Cuando se dispuso esa leyenda, hubo debate sobre si convenía o no incluir la misma en las facturas de las escuelas privadas subsidiadas. Se resolvió que no, para no maldisponerse con los sectores medios que envían a sus hijxs a esas escuelas…

Una buena forma de pensar las cosas es que, si lo resolvió el macri/mileísmo, el voucher debe ser contrario a los intereses populares. Al respecto, se cuenta que cierta vez, el senador Lisandro de la Torre presentó un Proyecto y que, inmediatamente los conservadores lo apoyaron, por lo cual de la Torre lo retiró diciendo que lo tenía que volver a estudiar, porque, si los conservadores lo apoyaban, debía estar equivocado.

Es interesante que muchxs madres o padres que dejan a sus hijos en escuelas subsidiadas, estacionando sus 4x4 0km en segunda fila, exijan la eliminación de la AUH. Máxime porque no hay inconveniente técnico alguno para calcular cuánto subsidio mensual recibe cada familia por hijx, simplemente dividiendo el monto mensual que recibe cada escuela por la cantidad de alumnxs en ellas. Desde ya que la cuenta da mucho más que una AUH. ¿Es justo? 

Las escuelas (y los subsidios a los salarios docentes) son jurisdiccionales. Vale la pena preguntarse por qué este tema no se pone en debate ni siquiera en las provincias gobernadas por la oposición al macri/mileísmo. Como mínimo, informarles a las familias cuánto dinero se les otorga mensualmente.

Este debate bien puede dividir las cosas en dos partes. Por un lado, las empresas educativas. Son justamente eso: “Empresas”.  Creadas por sus dueños para ganar dinero. ¿subsidiar empresas? No se entiende por qué.

Estos empresarios de la educación crearon un relato por el cual, según ellos, al Estado le convendría ese subsidio, por cuanto el mismo se limita al salario docente (o a parte del mismo), mientras que se ahorraría los demás gastos (personal no docente, mantenimiento del edificio, etc.).

Vale la pena también tener en cuenta que estos empresarios, que en general ganan mucha plata, suelen derramar algo en los bolsillos de los docentes (habitualmente en negro), siempre ligado al presentismo.

Muchxs docentes de estas escuelas van a trabajar enfermos, para no perderse este plus, que, a veces se entrega en mano en la fiesta de fin de año, como sueldo extra, a lxs docentes con asistencia perfecta. Tal vez éste sea uno de los motivos del muy bajo acatamiento en estas escuelas a los paros docentes.

Es muy interesante que CABA cierre escuelas y cursos de la educación pública y mantenga subsidios a las empresas de la educación privada.

Resulta que con la baja de la natalidad en la CABA la cosa resulta al revés. El Estado está cerrando escuelas, cursos, etc., con el argumento de que no tienen alumnxs. Es muy interesante que cierre escuelas y cursos de la educación pública y mantenga los subsidios a las empresas de la educación privada, sin que esta contradicción flagrante no sea objetada por la oposición.

Seamos firmes. En la Plataforma electoral de un futuro Gobierno Nacional y Popular debe figurar la eliminación de subsidios a las empresas educativas. Directos e indirectos.

Nos queda el tema de los subsidios a las escuelas confesionales, muy particularmente a las de “cuota cero” (gratuitas), que en general están ubicadas en zonas muy populares y tienen muchxs estudiantes.

Es un tema que vale la pena debatir sin preconceptos. Estudiarlo bien. Porque, lo que no puede seguir ocurriendo, es que el Estado les subsidie cargos docentes en las escuelas privadas, en funciones que no tiene en las escuelas públicas.

      EL AUTOR

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Jorge Berguier es profesor docente jubilado.