La profesora Mabel Alejandra Becerra, docente de sala de 3 años de la Escuela N° 176 “Maestra Nélida Esther Pérez de Ferrer” de la ciudad puntana de Villa Mercedes, recibió un llamado de atención formal por parte del equipo directivo tras mostrar durante unos segundos un cartel con la leyenda “Somos indigentes” mientras su delegación escolar pasaba frente al palco oficial durante el desfile por el Día de los Jardines de Infantes, el 28 de mayo último.
"Es un llamado de atención de la dirección sin sentido porque en julio o agosto me voy a jubilar", confió Becerra a Educación Debate, sin disimular su enojo porque está convencida que, cuestionándola públicamente a ella, las autoridades buscan atemorizar al resto de los docentes y generar un clima de autocensura para limitar de manera implícita el derecho a la protesta.
El acta labrada por el director de la Escuela Carlos Alberto Torres, y la regente Valeria Augusto Fernández ocho días después de la exhibición del cartel, consigna que "la docente actuó de forma individual y sin conocimiento previo del resto de la delegación", pero lo más grave es que dejaron por escrito que Becerra actuó “mientras representaba a la institución con guardapolvo identificatorio y acompañaba alumnos menores de edad”. Además sostienen que los chicos “quedaron momentáneamente desatendidos” durante el episodio.
"Sancionar el ejercicio de un derecho que la propia autoridad sancionadora reconoce como legítimo es abuso"
En la nota formal, las autoridades calificaron la acción como “inapropiada e inoportuna en el marco de una actividad educativa institucional” y advirtieron que las manifestaciones personales no deben “comprometer la imagen institucional”.
La docente presentó un descargo formal y se expresó en medios locales y en sus propias redes sociales, donde desmintió haber descuidado a los pequeños y reivindicó su derecho democrático a manifestarse. “El acta dice que los niños ‘quedaron momentáneamente desatendidos’. Eso es falso. Si fuera cierto deberían probarlo y no lo hicieron porque no pueden”, aseguró.
En el recurso de revocatoria que presentó tres días después del acta labrada por la escuela, Becerra indicó: “Antes de exhibir la bandera, le pedí expresamente a una de mis compañeras que tomara a los dos niños a mi cargo. Solo después de constatar que ambos estaban bajo supervisión adulta responsable mostré la bandera durante escasos segundos. De inmediato la guardé, retomé a los niños y continuamos la marcha sin interrupción alguna”.
“El propio Equipo Directivo reconoce en ese mismo documento que mi reclamo era ‘genuino y justo’. Sancionar el ejercicio de un derecho que la propia autoridad sancionadora reconoce como legítimo es abuso”, enfatizó la maestra.
"Es verdad que somos indigentes, muchas de mis compañeras no llegan a los 700.000 pesos de sueldo y algunas de ellas son sostén de hogar"
EL DEBATE DE FONDO
Durante el diálogo con Educación Debate, Mabel Becerra dejó en claro por qué mostró el cartel con la leyenda "Somos Indigentes": “Hoy mi salario con, 34 años de servicio, y el 110 % de antigüedad está 250.000 pesos por debajo del costo de la canasta básica y en los 2 años y medio que lleva la administración (del gobernador Claudio) Poggi, llevo acumulda una pérdida de millones de pesos”, expuso en base a una serie de cuentas que ella misma distribuye en un documento que hace circular con números de los últimos años.
"Es verdad que somos indigentes, muchas de mis compañeras no llegan a los 700.000 pesos de sueldo y algunas de ellas son sostén de hogar porque el marido está sin trabajo o tiene un salario de 400.000 pesos. Te podés imaginar eso teniendo hijos y alquilando", detalló.
La profesora relató que el director de la escuela le cuestionó que al momento de la protesta llevaba puesto el guardapolvo. "¿Desde cuándo el guardapolvo nos tiene que domesticar y hacernos callar? No se acuerdan de la cantidad de compañeros que perdieron la vida por sostener el guardapolvo", enfatizó.
"La voy a pelear hasta que me pidan disculpas porque lo que están tratando de hacer conmigo es aleccionar a mis compañeras"
Ahora hay que esperar si la sanción escala o queda en la nota de apercibimiento. En relación a la continuidad del conflicto, Mabel fue contundente: "Esa nota fue una torpeza de mis directivos porque tengo una militancia histórica en defensa de la educación y la escuela pública y ellos saben que yo no me callo nada. No se las voy a perdonar y la voy a pelear hasta que me pidan disculpas porque lo que están tratando de hacer conmigo es aleccionar a mis compañeras", concluyó.
