La Iglesia pide repensar la educación y atender la salud mental de los jóvenes

El papa León XIV planteó la necesidad de "ir más allá de la transmisión de competencias técnicas y advirtió acerca de los riesgos de reducir a las personas a un algoritmo o a un dato estadístico.

La Iglesia pide repensar la educación y atender la salud mental de los jóvenes

El papa León XIV instó a repensar el sentido profundo de la educación frente a los desafíos de la era digital y la crisis de salud mental en las nuevas generaciones. Lo hizo al recibir este sábado 30 de mayo a los participantes del Encuentro Internacional “Mapas de esperanza para una agenda educativa regional: salud mental, tecnologías digitales y educación”, donde llamó a superar una visión instrumental y utilitarista de la educación.

“También la educación está llamada hoy a redescubrirse así: no como construcción de individualismos aislados, ni como simple transmisión de competencias, sino como arte de tejer comunión”, afirmó León XIV.

Utilizando la imagen de los tejidos artesanales iberoamericanos, el Papa destacó que, así como ningún hilo basta por sí solo, la educación debe tejer relaciones, sentidos compartidos y comunidad.

León XIV invitó a “volver a levantar la vista” para recuperar una perspectiva más elevada de la tarea educativa. Recordó su Carta apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza, en la que propuso construir una “constelación educativa global” donde cada cultura y pueblo aporte su originalidad.

El Papa advirtió sobre los riesgos de reducir a la persona a un algoritmo o a un dato estadístico: “Cuando el ser humano se reduce a un rendimiento, un consumo o un dato estadístico, surge inevitablemente un profundo sufrimiento interior”.

@VATICAN MEDIA
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SALUD MENTAL Y VIDA INTERIOR
Uno de los ejes centrales del discurso fue la salud mental. León XIV señaló que este problema no puede abordarse solo desde un enfoque clínico o técnico, aunque sean indispensables. “El hombre puede vivir auténticamente —y superar tantas fragilidades interiores— dentro de un horizonte de sentido”, sostuvo.

Por esta razón, anunció la incorporación del cultivo de la vida interior como uno de los objetivos del Pacto Educativo Global. “No basta con conectar a los jóvenes a las redes digitales si luego permanecen desconectados de sí mismos, de los demás y de su propia interioridad”, advirtió.

Según el Pontífice, educar la interioridad implica ayudar a las nuevas generaciones a redescubrir el silencio, la reflexión, la capacidad de hacerse preguntas profundas, la calidad de las relaciones y la apertura a la trascendencia.

“Si la tecnología nos conecta, la educación nos forma”, expresó. Y agregó: “Educar significa acompañar a los jóvenes a descubrir no solo cómo vivir, sino también por qué vivir”


León XIV concluyó llamando a fortalecer la cooperación regional en esta etapa de transición digital y a construir “nuevas síntesis culturales” que integren pensamiento y vida, contemplación y acción, atención a los más vulnerables y búsqueda de sentido. 

“Estamos llamados a ser luz para muchas personas, sobre todo para los jóvenes, que buscan puntos de referencia fiables y mapas capaces de orientar el camino de la vida”, finalizó.